Colombia ha dado un paso importante con la aprobación de la Ley 2386 de 2024, cuyo propósito es
claro: fortalecer la autonomía sanitaria del país. ¿Qué significa esto? Que podamos disponer de
medicamentos, dispositivos médicos, biológicos y principios activos producidos en Colombia, con
estándares de calidad, seguridad y eficacia.
La ley fija varios objetivos ambiciosos
Impulsar investigación y desarrollo tecnológico en la industria farmacéutica nacional, Garantizar el
acceso oportuno a medicamentos esenciales, materias primas e insumos de salud, Ofrecer estímulos
como incentivos arancelarios, créditos, cooperación internacional, transferencia tecnológica y aranceles
favorables, pero que se necesitara para que esto funcione? Que las regulaciones no queden solo en la
ley, sino que se reglamenten claramente y sin demoras para que los incentivos y mecanismos se
implementen de verdad; Inversión sostenible: en infraestructura, en plantas de producción, en
investigación científica local; Fortalecimiento del talento humano: formación especializada,
actualización técnica, investigación aplicada y una de las que se considera más importante la articulación
entre academia, industria, Estado y sociedad civil para definir prioridades, necesidades nacionales y
evitar duplicidades.
¿Pero qué impacto tendrá esto para todos?
Disponibilidad más rápida de medicamentos y tecnologías esenciales, menos dependencia, posible
reducción de costos para el sistema de salud y los usuarios, si se eliminan barreras logísticas; mayor
resiliencia frente a interrupciones en la cadena de suministro y potenciar el desarrollo científico,
tecnológico y económico del país.
En Salutiored es importante todo lo que impulse al beneficio del Sistema de salud actual.
