En un sistema de salud donde múltiples instituciones participan en la atención de un mismo paciente, la información clínica debería acompañarlo de manera segura y oportuna durante todo su recorrido asistencial. Sin embargo, esta ha sido durante años una de las mayores dificultades del sector salud colombiano. Aunque los avances tecnológicos han permitido digitalizar gran parte de los procesos, garantizar que esa información fluya entre instituciones sigue siendo uno de los principales retos para lograr una atención verdaderamente integrada.
La interoperabilidad consiste en la capacidad que tienen los diferentes sistemas de información para intercambiar datos de manera segura, estandarizada y comprensible, permitiendo que la información esté disponible cuando realmente se necesita. En Colombia, este principio quedó consagrado desde 2020, cuando el Congreso creó la Historia Clínica Electrónica Interoperable mediante la Ley 2015.
Un avance que ya es realidad, aunque incompleto
Lo que durante años fue solo un mandato normativo, hoy empieza a materializarse. La Resolución 1888 de 2025 habilitó el Resumen Digital de Atención en Salud (RDA), un documento electrónico estandarizado que consolida los datos clave de cada consulta, urgencia, hospitalización o procedimiento, y estableció el 15 de abril de 2026 como fecha límite para que las entidades del sector se sumaran a la interoperabilidad de la historia clínica electrónica.
Según cifras del propio Ministerio de Salud, a junio de 2026 ya se intercambiaban de manera segura más de 7,7 millones de registros clínicos a través de este mecanismo, con más de 2.400 sedes de salud públicas y privadas operándolo y otras 3.600 avanzando en pruebas para incorporarse.
El propósito de fondo va más allá de lo tecnológico. El intercambio de información no implica trasladar toda la historia clínica a una sola plataforma; el mecanismo permite que la información definida para la interoperabilidad circule entre soluciones tecnológicas distintas, siempre que cumplan los requisitos establecidos. Así, cuando un paciente es atendido en una institución diferente a la habitual, el profesional tratante puede acceder a sus antecedentes sin depender de documentos impresos.
Los retos que persisten
A pesar de estos avances, la interoperabilidad sigue enfrentando obstáculos importantes. Muchas organizaciones aún utilizan plataformas que funcionan de manera aislada, lo que dificulta la comunicación entre IPS, EPS, laboratorios, especialistas y demás actores del sistema. Como consecuencia, los pacientes todavía deben repetir estudios diagnósticos, llevar documentos de una institución a otra o volver a relatar su historia clínica en cada consulta.
Además, especialistas en el sector han señalado que el reto no es únicamente técnico. La implementación de la interoperabilidad trasciende el cumplimiento de un requisito normativo y marca un momento decisivo para el sistema de salud. La adopción de estándares internacionales, el fortalecimiento de la ciberseguridad y la capacitación permanente del personal de salud son condiciones tan importantes como la infraestructura tecnológica misma.
Cuando la información clínica está disponible de manera oportuna, los profesionales pueden tomar decisiones más rápidas y fundamentadas, disminuir errores asociados a información incompleta, evitar la duplicidad de procedimientos y garantizar una atención más continua y coordinada.
Más allá de un requisito tecnológico, la interoperabilidad representa una oportunidad para construir un sistema de salud verdaderamente centrado en el paciente. El verdadero desafío no consiste únicamente en conectar plataformas, sino en conectar el cuidado de las personas a través de información oportuna, segura y de calidad.
Desde Redplika, creemos que un sistema de salud más conectado también pasa por acompañar a los profesionales y a las familias que navegan esta transformación digital.
Referencias
- Congreso de Colombia. (2020). Ley 2015 de 2020, por medio de la cual se crea la Historia Clínica Electrónica Interoperable.
- Ministerio de Salud y Protección Social. (2026). Más de 7,7 millones de registros clínicos ya se intercambian de manera segura.
- Ministerio de Salud y Protección Social. (2026). Resumen Digital de Atención en Salud transformará el acceso a la información clínica en Colombia.
- Guzmán Garzón, M. A. (2026). La Interoperabilidad de la Historia Clínica Electrónica (IHCE): un desafío cultural.
